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03 mayo 2010

No me alcanza

"Alcanza?"

"No", te dije. "No alcanza. No me alcanza".

No me alcanza ver a través tuyo y sentir ese hondo vacío. No me alcanza saberte final, me excede la crueldad. Tal vez soy tonta, tal vez creí cada una de las olas que te abruman. Hasta que amaneció y vi las olas que a todos abruman y me pregunto si para todos será tan difícil vivir. Todos vivimos con problemas. No. No me alcanzan tus ojos desvaneciendo y los míos sin pestañear.

Tu mirada fue aquello que perdí y eran los únicos ojos por los que me perdería. Los únicos que espere que me miraran. Y hoy me miran y no me alcanza. Me trae mares de melancolía verme reflejada en vos, verme caída en el engaño una vez más. Tus palmas vacías para mi. Nunca espectadora de aquella mirada de cariño. Mi amistad como la ironía que nunca sabré decir. Tu sinceridad como puñal. Es que no lo viste? Y no... la indiferencia mata. Y mata.

Sólo las angustias que avasallan tu conciencia, sólo aquello que te abandona es lo que está latente en cada una de tus mañanas. "Me abrazás?" Te abrazo, sabiendo que te doy todo lo que necesitás de mí, sabiendo que no hay nada que puedas darme. Sabiendo que mi instinto, que por demás me pasó factura por mis errores, desea esperarte. Pero anoche me di cuenta que ya dejé de esperarte, que hoy a diferencia de ayer, pude darme cuenta que ni los mejores besos que me han dado me pueden retener, porque hoy se que valgo más que ayer. Porque quisiera ser yo para vos y que fueras vos para mi. Pero yo no existo en vos.

"Seguro de nada sirve mi amor..." dice la canción.




"Como un último acto de amor, te dejo ir." dijo ella.

30 marzo 2010

Y llevarte en el sentir

Partes de uno. Miles de extremidades que se cruzan y chocan en la calle. Cuanto sentimos por nuestra piel, cuanto negamos de aquello que sentimos hasta hacerlo inmune a nuestra percepción.

Crees en lo imposible? Yo creo que lo imposible es sólo una excusa.

Eran dos cuando en un terreno neutro se midieron en la balanza y, sorprendidos de usar el idéntico código de las sensaciones en la piel, se tocaron con las manos, con el cuerpo, con los labios.
Se midieron en años luz, se midieron en kilómetros y pronto notaron que no había distancia en el sentir.
Una caricia de imágenes, de sonidos. "Te pido que me acaricies el alma que ya llega el otoño y está fresco por acá".

Crees en lo imposible? Yo si.

Los vi recostarse en el tiempo y detenerlo, y levantarse como un solo ser, sin tiempo ni cuerpo. Sin miedo. Especialmente sin él, porque cuando son uno ya no hay nada que temer.

Esa noche yo vi a la luna nadando en el vino, vi sus pies andar en el río. Crees en lo imposible? Esa noche vi llorar a la luna, ya no por orgullo, la vi entendiendo, la vi llorar por la libertad. Lloró por lo que murió, lloró por lo que nació, lloró de amor y de tranquilidad. Por fin volvió a ser libre.

08 marzo 2010

La ansiedad me recorre como un escalofrío en las entrañas. Es el miedo que nunca nos va a dejar ser menos cobardes. Con un pie en la marca de salida, pero con la mirada perdida en donde siempre se pierde, para no tener que responder a mis preguntas.

No me creo, no me entiendo, no me siento.

Cuando algo un día se apaga tal vez no exista llama que pueda encender la oscuridad, casi no creo que haya algo. Casi me rindo en cada instante para un comienzo casi perfecto y un desenlace que sólo me hace pensar en cuanto debo dejar, en cuanto debo cambiar y por esta vez estoy segura que no quiero cambiar. Sólo miedo. Eso sólo es.

No me juzgo, no me busco, no me encuentro.

Nada hay que se pueda ver como a través del cristal, ni yo ya puedo ver. Todo esta tenebrosamente borroso y no se como hacer. El frío-ansiedad recorre una vez más el ambiente y una vez más no hay respuestas, ni preguntas.

No pregunto, no respondo, no me animo.



No soy...

22 febrero 2010

Para escuchar a la luna en una terraza

Por una noche pudimos librarnos de los ojos espectantes, de las ansias ajenas de librarnos de las líneas límites entre un cuerpo y otro, como si aquellas ansias fueran propias, como si nuestros ojos (más sabios que nosotros mismos) no supieran cuales eran nuestros destinos. Sin más, la línea fue quebrada por el dibujo curvo de mis manos, que sigilosas rozaron con cuidado el miedo. Tus manos, con el mismo ímpetu que tus labios, no me dejaron temer, cuidando cada unos de mis pasos, como el agua para las hojas de un árbol, como una lluvia interminable en una sierra escondida en la que me encuentro. Un árbol, que no da más sombra que a un pequeño pedazo de tierra pero que se nutre inagotablemente de las gotas que ruedan por sus ramas hasta penetrar en la tierra y llegar a sus raíces.

Bajo el aire casi inmóvil, el silencio que poco a poco dejaba de ocultarse tras unos murmullos lejanos, nos fue cubriendo. El viento que se asomó, lentamente (por tímido) nos barrió de aquellos murmullos y la noche fue la cuna que en un techo cualquiera nos arropó. Sin más abrigo que el de nuestra piel, sin más certezas que la locura, sin más sogas que los hilos de las ropas (que ya no cumplían su función), pasaron los días, los meses y los años, todos comprimidos en un instante en el que los relojes ya no marcaron las horas, sólo los latidos nos marcarían el momento en el que, a pesar de los caminos por recorrer, a pesar de los distintos climas entre un extremo y el otro de este lazo, tarde o temprano esos extremos se unirían una vez más y otra vez cuando deba ser y así incansablemente hasta que se escuche el murmullo de ansias ajenas agotarse una vez más, como la llama de una vela y por fin nos deje arropados nuevamente por la luna.

02 febrero 2010

y de pronto me di cuenta que los edificios no me dejan ver el cielo...


Volví. Me choqué una vez más con la tinta de una nueva lapicera. Choqué contra todo, esta mañana cuando vi cuantos matices puede darle uno a cada día.
Me choqué con personas con miles de vidas. Contra vidas. En contra de los rieles que creemos que son los correctos.

Cualquier porteño puede terminar caminando con los pies en la arena a lo lejos, incluso nadar en el río de la selva o dejarse barrer con el mar, hasta perder el aire. Con la certeza de lo incierto. Con todo aquello que es casi inhumano, pero que se acerca a lo más humano de la humanidad. Poder observar una noche con la luna más luminosa y todas las estrellas, la música de dos mares y el corazón chorreando en mis manos. Quién quiere luz cuando caminar en la oscuridad puede ser tan fácil? Observar las siluetas y reconocerlas. Cuanto valor se le puede poner a tanta naturaleza? Cuanto puede valer lo material?

Me quedo en los ojos eternos que se pierden donde termina el mar. Sigo el reflejo en ellos de la luna. Los que muestran adonde el mundo ya no existe.

Volver... Y uno se vuelve a chocar. Sería mejor pasar, absorber y dejar de chocar. Sería más hermoso.
Antes de volverme me dije a mí misma, que estuve en otra dimensión. Un lugar sin tiempo y sin días. Donde las horas no significan nada, donde el Sol y la Luna son los relojes más exactos. Estuve en otro mundo. Y sin embargo ahora creo que no hay nada más vivo que eso. No hay mundo más real que aquel. Y todo lo que hacemos es vivir constantemente en este mundo de fantasías, lleno de mentiras, dificultades, mugre, donde no se ven mariposas volar sobre el río, ni animales que se escuchan entre arbustos, ni el mar rompiendo en olas.


16 enero 2010

Y esto que es?

Correr lo más fuerte que puedan mis piernas para alejarme y sentir que no hay más de mí. Para no pensar en sentir. Un día no verte más y no sentir lo que siento (como si pudiera escaparte). Como si la simple idea de tu sonrisa no me hiciera sonreír, como si hiciera de cuenta que tus ojos no ven donde no hay lamparitas. Ahora se me hizo tarde, bajé la guardia y viste mis sonrisas reales.

Siento cursi el sentir. Siento más de lo que digo y te se decir. Y todo se me confunde cada vez más... justo cuando estaba casi segura de que el amor no existe.


Pensaba en el amor, en el enamoramiento, como una especie de sueño, en el que no se ve, en el que no se siente el tiempo y no hay defensa. Tibieza. Pero como la niebla, se disipa y siempre al final queda una bella historia de casualidades, compañía y voluntad. El amor se viste de voluntad, la magia es magia, es fuego, es necesidad animal y se apaga. Y cuando ya no queda esa necesidad, porque nadie es tan necesario para vivir, porque todos nacemos y morimos solos, entonces, que queda? Voluntad? Así a secas, tiene poco de romántico, pero debe ser así. Tal vez. Sólo voluntad. Aunque por otro lado, el amor son esas ganas de esta noche recostarme sobre tu cuerpo, es la dulce libertad de los dedos al recorrer el pelo en interminables caricias, son miradas infinitas o jugar en tus labios sin tiempo. Es un mate o esos cafecitos con azúcar, una peli, un corazón que le ofrece un concierto a otro. Son sogas que se anudan, son miles de hilos de momentos entrelazados. No es un objeto inerte, un sentimiento extra, algo que se pueda manipular. Tal vez existe en un rincón profundo o tal vez en todos lados.

Y armo este rompecabezas tratando de encontrar una respuesta al "que debo hacer", como si no supiera ya lo que no debo.

Siento aquello que me falta y que no me vas a dar, y siento todo lo que tengo. Y si, es muy duro decirlo y saberlo. Pero más duro es callar lo que callo. Y si sigo tratando de pensar en este desborde de palabras voy a tener que salir correr... me voy al río a pensar...
 


"Por mucho que me duela debo admitir que otras me ven sin ropa y tu desnudo. Será mucho mejor si pretendo huir. Cortar la cuerda, deshacer el nudo (...)"

29 diciembre 2009

Un infierno encantador

Nunca este fuego fue tan tentador. Y me quemo y te quemás, y a quien le importa ya cuantas heridas queden, si siempre hay y siempre sanan. Este infierno esta encantador... si, esta noche esta encantador.

09 diciembre 2009

Tres a.m.

Una vez en el ascensor pensaba asqueada en escenas de las horas pasadas. El colapso comenzó a las 3 a.m. ¿Fue el llanto de una niña lo que cambió el desenlace de las cosas? ¿Fue un padre que no pudo enseñar a sus hijos cual es el bien y cual es el mal? Un maestro que no puede enseñar todo. Un hombre, simplemente.

No podía dejar de pensar en las apariencias que faltan a la verdad y a la charla sobre la verdad que tuvo con sus amigos, entre copas. La sed de justicia exacerba cada una de sus posturas.

Si lo que uno ve es la propia verdad, cuando llega el desengaño puede decirse que lo que antes se creía no era cierto. Pero se es víctima de la certeza y uno actúa y decide en base a esa realidad. Se materializa en los propios actos. Ahora bien, si los hechos de un otro se toman como la verdad, podríamos decir que la verdad es la realidad. Sin embargo, frente a una misma realidad las personas podemos tener distintas interpretaciones. Inclusive una misma persona puede considerar las cosas de forma distinta de acuerdo a lo que ha aprendido, vivido, etc. Por lo tanto, la realidad sólo es teórica y la verdad no existe. O mejor aún, existen millones de verdades, por lo que la verdad pierde lo absoluto de su definición y su propio espíritu.

La venganza debe morir para dejarnos vivir, habló él. Quizás la venganza es un parásito aferrado sin el que no podemos respirar. Si en la noche la niña no hubiera llorado, no podría haber llevado a cabo la venganza que sólo la deja dormir una hora en la noche. Una venganza que hasta su propia pequeñez no la dejó ver venir. La infancia a flor de piel, su histeria, la perversión, juegos miserables.

Fueron dos caras, la del amor y del odio, la mujer transfigurándose a hombre, la lejanía de los cuerpos, voces que apenas se alcanzan a escuchar.

"Sólo fui un muñeco en este lío tan vacío, que se llenó de agua podrida.", dijo.

"Hay placeres que en esta vida no se saben disfrutar.", pensó él.

El aroma infecto de palabras que esta mañana no saben enseñar. Resabios de vino que ya perdió su alma entre tus dientes de oro.

No había nada que deseara más que aquel auto llegará por fin a destino, después de ese viaje por demás largo. El aliento todavía le traía recuerdos, esos que no iba a poder borrar ni siquiera con el jabón con el que se lavó la cara.

18 octubre 2009

Caminar por la orilla




Pierde una mirada, se va... pasó. Pierde los sonidos y sólo queda el eco aquel... "No quiero cerrar los ojos porque no lo puedo creer"... Y pasan las fantasías que son realidades y no hay más intrigas. Sólo quedan vacíos de sueños coloridos, en sueños. Sólo vestida con el esmalte rojo y los labios, se va absorbiendo el instante, torbellino, que no llega a captar. El cabello claro, quien sabe... otros ojos negros o claros tal vez. Todo la envuelve en esa nebulosa que ciega. Y a contar se ha dicho. Contar cada uña pintada, cada instante que pasa, los sueños, los días sin abrazos, como si en el aire estuviera escrito el momento en que se acabarán los días sin abrazos, dedos pintados, sueños. Ahora, sólo el aliento del café y el cigarrillo.

Es un juego peligroso el de la joven sensualidad. No hay más desafíos que el propio, todo resulta tanto más sencillo de lo que debería. Siempre los mismos trucos, siempre los mismos hechizos y la repetición de cada gesto que ya fue probado y reinventado para cada ocasión.
Repetición de bellas miradas, de caricias ausentes. Claramente las miradas difieren. Y cada amor es distinto, también. Pero cada particularidad resulta, a esta altura, cada vez menos interesante. La experiencia enseña más de lo que divierte. Dónde quedaron los desafíos inalcanzables? La vida más pacífica se vuelve necesaria, una orilla en silencio para poder revivir las sensaciones y no ahogarse en el torbellino de peleas perdidas, de guerras salvajes que tiñen de grises, en sueños, las paletas con colores tan bellamente saturados. Pierden al ser que fue, nublan los caminos, empujan al extremo la burbuja del nivel, atraen al fuego que arde y alejan las brisas que entibian la belleza de caminar solo, por la orilla vacía.

15 octubre 2009

Tantos en uno

Hasta que punto podemos mantener nuestra integridad? Cuando después de muchos años encontramos la estable felicidad, tranquila, la que alimenta nuestra estructura de hierro reforzada, sopla como la brisa primaveral un eco de campanas que antes sonaban tan cerca.
Una fruta prohibida te enfrenta al espejo de lo que sos, de lo que deseas profundamente y de lo que hacés en la superficie. Y quién sabe que es lo que está mal? El hombre se encuentra siempre en caminos difusos. Anda como un ciego loco por la vida. El que crea que ya está todo dicho se olvida de la dialéctica lucha de la mente humana. El bien contra el mal. El bien pervirtiendo al mal. El mal absorbiendo el bien, penetrándose.
Es que en realidad no existen nunca dos, son sólo diferentes máscaras que vamos eligiendo cada día. Pero siempre volvemos, siempre circularmente volvemos al uno que somos. Uno.

Por qué tendremos tan arraigada esa idea de que el deseo es malo y condenable y que el aburrimiento es lo que debe ser?

Leí algo que habla sobre la época moderna y veo que desde el 1700 estamos tan dulcemente confundidos. La profundidad del razonamiento humano lleva al hombre a la lucha constante por sobrevivir hasta la muerte, cuestionando su propia vida. Y al final nos morimos pensando como debió haber sido.

Cada uno es dueño de su vida. No debería haber más espectadores de nuestra obra más valiosa, que nuestro propio ser. Creo que cuando uno tiene el pulso agitado hay que bailar, para que los impulsos salgan por los poros de nuestra piel. Y si el ritmo baja, hay que tirarse a descansar en la sombra de un árbol de flores rosas. Y disfrutar el calor, y vivir cada paso de este baile, y sentir. Porque al final de la vida lo único que tiene importancia es haberla vivido.

08 octubre 2009

Olas



Cuando me desperté, no me acordaba el sueño de la noche anterior, pero al ratito volvió a mi mente.

Tengo sueños recurrentes, que todavía no descubrí por que recurren. Son catástrofes que me tienen de protagonista y como tal, siempre me salvo. Siempre corriendo, huyendo, siempre caminando descalza sobre el filo del cuchillo.

El mar me calma, me absorbe. Y un poquito de miedo también me da. Es incontrolable. La naturaleza es fuerza que sale de las entrañas de la tierra. Que nos cubre y nos lleva. Y a veces, el mar aparece en mis sueños, queriendo llevarme, pero nunca lo logra.

Olas inmensas, monstruosas, la gente grita, corre y llegan ellas llevándose todo. Yo puedo nadar siempre, pero sin fuerza, me voy asfixiando, me toma por la fuerza del cuello, no puedo escapar... pero al final siempre me deja respirar. Me tira con fuerza al suelo, me parte los huesos, pero me deja los pulmones sanos para seguir un poco viva. Lo que queda de mi. El agua sube por los edificios, inunda cada rincón, ahoga a cada ser, cubre de muerte la costa. Feroces. La ciudad en llamas azules.

Nunca muero, pero cuál es la salvación de la tierra sin vida? Y el aire que me salva es el que me envenena. Triste metáfora de la realidad.

Pero como no soporto matar a todos en mis sueños, los empiezo a revivir. Como zombis, restos de humanos que supieron ser, ahogados, hinchados, que respiran agua. No es así es como se respira? Y voy cuidando todo alrededor y me olvido que yo no podía hacer fuerza al nadar. Me va llevando la corriente... y siempre sueño, y siempre vivo, como me lleva la corriente. Y qué pasa si un día me lleva?

Y me sangran los labios y deseo que me lleve. Abro el pecho para que la sal vaya secando cada gota de mi sangre. Sólo la luz de una flor blanca me salva.

Sale un sol húmedo y se salvan los condenados de hoy. Y las sabinas que le cantan a la soledad se van recostando bajo el árbol de flores rosas.

05 octubre 2009

Un nudo en la cabeza



Trato, una y otra vez, de ocupar los pensamientos en otras cosas. Pero tengo este tango bailando en mi cabeza. Sos brisa y abismo. Queman tus palabras, cada una de tus letras, cada suspiro que le regalo al aire para tratar de llegar a tu piel, como llegan los dientes de león volando, aunque sea su destino tan largo, como un nido al otro lado de la tierra.

Cada mirada, un recuerdo. Tan poco es lo que queda... Todo lo que alguien puede dar, cuánto es eso? Que amar sea hermoso, cuánto cuesta? Cuánto amor hay en el amor? Cuantos sueños alimentan esta pasión que derrite?

Y se cerró el telón, por fin, a mi pesar. Se que actuamos para no tener que exponer a nuestros verdaderos personajes. Se que los dulces amantes se escondieron tras las máscaras de dos desconocidos. Se que me sentenciaste culpable, sólo porque es más fácil que la culpa sea de otro. Está bien, yo ya me acostumbré a perder. Finalmente, qué me queda más que la responsabilidad de un final que ni siquiera empezó? Cartas que no llegarán a destino...

Y es así, una vuelta más, una historia más, una despedida más. Sólo que esta vez estaba por jugar mis mejores cartas. Pero sin jugar no apuesto nada. Y es más fácil así. A ver que tan fácil es guardar alegrías en el cajón. A ver para que lado pesa la balanza de libra...

02 septiembre 2009

Sentir en colores

Es maravilloso encontrar los infinitos caminos que se esconden en tu espalda. Los atajos que llegan hasta tu sonrisa, con sólo una mirada, con sólo la caricia de nuestros labios.
Sos una gran incógnita. Sos lo que niego y ya no puedo negar... aunque ya no se de que hablo.
Resulta tan sencillo, tan cotidiano. Tenés la frescura de ser la ventana que se mira cada día. Sólo por ese día, la primer mirada, la última. No hay atrás ni adelante. Sos la libertad de sentir, sin culpa, sin remordimiento y sin exigencias. No es necesario medir, si no hay reglas, se puede pasear sin distancias.

Ahora puedo decir que la falta de sentir ya no es realidad. Sentir en colores.

Aroma tibio de azahares que apenas se abren. Puros. Dulces.

Árbol, con tus primeros suspiros en flor, extraño entre todos.

25 agosto 2009

Instantes

Cuanto se aprende de cada persona, cuanto valen los momentos que compartimos. Somos ángeles y demonios, somos lo que devuelve las ganas de seguir, somos la razón, somos la compañía que a veces se necesita.

Cada instante puede enseñarte un nuevo camino, puede mostrarte nuevos ojos asustados de vivir, puede mostrarte un mundo nuevo para vivir cada impulso, ese instante.

Los cabos sueltos del pasado vuelven para ser cabos de incertidumbres futuras. Y en realidad los reencuentros suelen ser la elección de olvidar la soledad un rato. Pensar en dos.

Una vieja cruzando la calle puede ver la belleza de mujer, aunque la ceguera no le permita ver ni sus manos. Una nena, dejándose llevar en la bici de su madre. La paz. El niño regala una mirada, que siente, que significa, que lo une en un lazo infinito. Dos almas cómodas, sin más, sin menos. La compañía. Sensaciones en momentos compactos. Instante de vida que da vida.

13 agosto 2009

Libertad

Hoy me preguntaba que es la libertad. En ese momento, se subió un perro al tren, y se acostó a dormir debajo de un asiento. Ese perro es libre.

Realmente queremos ser libres?

12 agosto 2009

Una ventana en el muro

Ayer un amigo me dejó pensando. Cree que algunos de los caminos que elijo no me hacen bien. Que si no decido lo que quiero, me voy a seguir cruzando con indecisos. Un poco de razón tiene.
A veces uno pone demasiado en juego tomando ciertos caminos y se olvida que al final, como dice Cani, las cosas no son tan simples.
Tienen razón, nada puede ser tan superficial como esas palabras que tanto digo, porque al final todos soñamos con la almohada. Todos queremos una caricia más, una palabra más. Cómo no las vamos a querer?

Hay que saber cuando parar, escuché hoy. Hay que aprender a no exponerse tanto. Si no, el alma se nos va agotando. Yo no voy a decir que se me agotó, sería mentir. Pero si puedo decir que tengo el alma cansada, que me da miedo amar, que no quisiera seguir equivocándome, pero pienso que tampoco hay forma de evitarlo.

Tanto miedo me da, que hasta pienso que sería más fácil no amar. Si, total, con lo que doy alcanza. Las mejores miradas no me cuestan nada. Soy una buena persona, no me gusta mentir, voy de frente. No hay mucha gente así, ya se. Puedo ver más allá del maquillaje y no se como, pero siempre confían en mí. Pero este bien a la comunidad a mi no me deja nada. Sólo aprendo de las miserias ajenas, y como tanta gente está necesitada de amor. Y yo.

Y al final a mi no me queda nada.

Y voy a tener que dejarte ir, aunque después me arrepienta. Pero tus manos no pueden juntar el agua que calma mi sed. Y ya no quiero vivir con sed.

Pensaba que estaba pasando por un momento muy cerrado. Y algo de cierto hay. Pero ahora levanto un nuevo muro. Otro, para preservar lo que queda de mí.

Esa es mi gran tristeza. Ni orgullo, ni extrañar, ni nostalgia. La falta de algo que quizás nunca tuve.

Mirá todo lo que me hiciste pensar Facu... gracias!

10 agosto 2009

La gente no entiende nada

Yo soy una persona sincera. No me sale mentir, no me gusta. Puedo hacerlo, pero no soy así. Cómo es que es tan difícil de entender?

Me dicen que está mal, que tendría que esconder más. Si supieran cuanto hay escondido debajo de las máscaras. Y sin embargo, es muy fácil de sacar esa máscara. En un solo movimiento.

Me dicen que hay que hacer cosas que no me salen, hay que "histeriquear", pero adonde va el mundo con tantos histéricos? Al final, tanto "histeriquean" algunos, que no se dan cuenta que se suben al tren de las nubes. Hay que tener los pies en la tierra.

Si la gente no fuera tan rebuscada este mundo sería mucho más fácil para los que vamos de frente. Pero hay gente que no tiene lo suficiente para ponerle el pecho a las balas.

07 agosto 2009

Desnuda

De repente me fui de boca, de repente te fuiste de sensaciones. Un momento en el que no alcanzan las palabras, no hay palabras.
Shock para uno me dijiste, caída libre para dos, canto yo. Adónde vamos? Adónde estamos?

Necesito dejar de pensar. Necesito dormir más.

Un instante en el que las armaduras no sirven, en el que encontraste un camino alternativo para llegar a no se donde. No te importó y pasaste. Y llegaste.
Este momento más allá del cuerpo, más allá de las horas que nadie ve pasar.

De repente muda, hielo, y a la vez fuego que arde en el alma. No puedo entender, no se que hacer.

Voy a dormir un poco...

04 agosto 2009

Este mundo me desespera

No me puedo conectar con este mundo... será que nadie me entiende, o sólo yo que no entiendo nada? Al final ser transparente te vuelve invisible... Voy a bajar un cambio, o un par de ellos... Elijo el misterio, el silencio. Se acabó... sólo te voy a hablar a vos. Sos el único que escucha.