Hoy estoy enojada. Me levanté enojada. Caminé, tomé el tren, seguí caminando. No se por que estoy así... el clima, el lunes... no sé. Por suerte en la esquina, antes de llegar, pude tomar una bocanada de aroma de los jazmines chinos recién florecidos y me dio cierto impulso. Al rato logré concentrarme y se me pasó. Y así se me pasó el día. Pero los imprevistos siempre te sorprenden. Y eso debe ser lo que más me enoja. Me enojo conmigo, me odio, me siento tonta, usada, fea. Siento que la fealdad me va dejando vacía. Y todo lo que queda de mi es ese vacío, esa cáscara cubriendo la nada misma en que me transformo.
Me enojo porque me veo en un espejo de tres hojas, me veo queriendo decidir entre el amor, la pasión o la soledad. No veo que tanto tengo que decidir. Ahora es cuando, como me dicen, me empieza a subir el agua al tanque. Que tanto tengo que elegir, si la vida se trata de vivir, no de darle tantas vueltas a las cosas, no de enroscarse. Aunque, así enroscada como soy, me quieren los que me quieren (dicen). Que tonto. Que tonta. Me siento tan tonta, me siento tan pero tan tonta. Tan sola pensando en lo que debería ser, en lo que podría ser y siempre dejo de pensar en mí. Siempre me pasa lo mismo.
Me enojo conmigo y con la mitad de la humanidad. Por qué nadie puede ver más allá? Por qué me dan tantas vueltas? Por qué dejo que me den vueltas? Y me dejo. Tan tonta... Tanto que pierdo el impulso, tanto que me olvidó de quien soy. Tanto que me olvido de valorarme y nadie me va a valorar si no empiezo yo. Quiero que se vea lo que soy, quisiera estar con una máscara todo el tiempo. Es contradictorio, pero es así. Una máscara para no mostrar lo superficial... tan vacío. O tal vez el problema es totalmente el opuesto. Por ahí el problema es que por ahí estoy demasiado expuesta y pierdo mi fuerza. Pink Floyd de fondo... Can you feel me?
Esta computadora está tan lenta... hoy llegué a la puerta del consultorio del psicólogo y nunca me atendió. No fue, me dijo la portera, y no me avisó nada. Y encima no fui el viernes a verte Guadalupe. Se que tendría que haber ido. De repente se derrumba. De repente necesito una mano que me saque de la pileta para respirar un poco. Un fin de semana que me dejó mal y un lunes que no me ayudó. Necesito salir a respirar un poco. Por ahí más tarde salgo a caminar...
07 septiembre 2009
04 septiembre 2009
Anoche
Era tarde, bien entrada la noche. Tomábamos unas cervezas en el local, con los compañeros del grupo. Yo estaba con Julieta y Amanda, parada cerca de la puerta, porque si no el humo de nuestros cigarrillos molestaba a María que estaba embarazada. De pronto entre risas y charlas, Julieta miró hacia afuera con cara de horror y gritó -¡Abajo todos!-. Yo, sin pensar, hice lo que ordenó y atiné a agarrarme la cabeza, en el momento que me tiré al suelo y explotó una bomba cerca de la ventana.
Tuvimos suerte, porque en el trayecto, la bomba se desvió, chocó contra un árbol y sólo alcanzó a romper algunos vidrios. En ese momento, entraron tres hombres oscuros, sin cara, con voces de perros hambrientos dando órdenes. Yo sólo tiré mi cartera detrás de una silla, con la esperanza de que no encontraran lo que allí tenía. Me empezaron a gritar y me acerqué al resto del grupo de hormigas atemorizadas. Éramos demasiados para ellos, pero teníamos miedo. Estoy casi segura de que estaban armados. ¡Claro que lo estaban, tenían una bomba!. No se por que, pero no tenía la valentía de levantar la cabeza, por terror a cruzarme con una de sus miradas de fuego. Y tampoco se por que estaba todo tan oscuro.
Ahora que veo a través de la ventana del tren, mientras escribo esta terrible historia, me doy cuenta que diferente es el color de aquella noche, con este día, que aunque nublado, esta teñido de un cálido color tierra como sacado de una paleta de un pintor.
Aquella noche éramos demasiados y cuando se distrajeron fuimos moviéndonos hacia la puerta. Está claro ahora, por que nunca vino la policía al escuchar la explosión. En un momento fugaz algunos de nosotros salimos corriendo. Huimos como ratas, dejando atrás a nuestros compañeros a merced de quien sabe que destino, salvando nuestra vida como animales. Corrí y corrí sin control, casi sin respirar. Sentí el calor alrededor de mi cara, pero no paré. Mis poros abiertos me daban ese aspecto colorido otras veces, que esta vez era la cara del miedo. Fue como estar en una gran cueva, corriendo sin tiempo, sin fuerza, sin sonido. Corrí por todo el barrio y llegué hasta Catalinas. Pasé por los pasillos vacíos, por la plaza sin gente, la escuela dormida y subí hasta mi departamento en el piso diez. Me alarmaron un poco las gotas de sangre en el piso, pero como alguna otra vez las había visto desparramadas igual, supuse que era normal. Cuando entré, la puerta estaba abierta y adentro la vi a Amanda. Nos miramos, empezamos a hablar sin aliento, pero no nos escuchábamos. Desesperadas tratamos de comunicarnos. En ese instante de desesperación pude ver unas mochilas desconocidas tiradas debajo de la mesa. Alguien había entrado en nuestra casa. Para cuando dejamos de temblar y decidimos abrirlas ya habían pasado cinco largos minutos. Dentro un teléfono abierto, un luz verde encendida, esa luz que nos decía que alguien ya sabía que estábamos allí. Sólo llegué a agarrar mi cartera, que la había rescatado Amanda antes de huir, cuando ella me miró con todo el desconsuelo que pueden entrar en esos ojos azules. Yo sabía que esa era la última vez que me iba a mirar. Abrió la puerta y ahí se terminó todo. No puedo recordar más nada.
Esta mañana mientras me bañaba, mientras escuchaba el ruido de la lluvia al vestirme, pensé en todo lo sucedido. En cuantas veces tantas personas han contado historias como esta y me pregunté con una nerviosa tranquilidad: ¿Por qué razón tuve un sueño así anoche?
Tuvimos suerte, porque en el trayecto, la bomba se desvió, chocó contra un árbol y sólo alcanzó a romper algunos vidrios. En ese momento, entraron tres hombres oscuros, sin cara, con voces de perros hambrientos dando órdenes. Yo sólo tiré mi cartera detrás de una silla, con la esperanza de que no encontraran lo que allí tenía. Me empezaron a gritar y me acerqué al resto del grupo de hormigas atemorizadas. Éramos demasiados para ellos, pero teníamos miedo. Estoy casi segura de que estaban armados. ¡Claro que lo estaban, tenían una bomba!. No se por que, pero no tenía la valentía de levantar la cabeza, por terror a cruzarme con una de sus miradas de fuego. Y tampoco se por que estaba todo tan oscuro.
Ahora que veo a través de la ventana del tren, mientras escribo esta terrible historia, me doy cuenta que diferente es el color de aquella noche, con este día, que aunque nublado, esta teñido de un cálido color tierra como sacado de una paleta de un pintor.
Aquella noche éramos demasiados y cuando se distrajeron fuimos moviéndonos hacia la puerta. Está claro ahora, por que nunca vino la policía al escuchar la explosión. En un momento fugaz algunos de nosotros salimos corriendo. Huimos como ratas, dejando atrás a nuestros compañeros a merced de quien sabe que destino, salvando nuestra vida como animales. Corrí y corrí sin control, casi sin respirar. Sentí el calor alrededor de mi cara, pero no paré. Mis poros abiertos me daban ese aspecto colorido otras veces, que esta vez era la cara del miedo. Fue como estar en una gran cueva, corriendo sin tiempo, sin fuerza, sin sonido. Corrí por todo el barrio y llegué hasta Catalinas. Pasé por los pasillos vacíos, por la plaza sin gente, la escuela dormida y subí hasta mi departamento en el piso diez. Me alarmaron un poco las gotas de sangre en el piso, pero como alguna otra vez las había visto desparramadas igual, supuse que era normal. Cuando entré, la puerta estaba abierta y adentro la vi a Amanda. Nos miramos, empezamos a hablar sin aliento, pero no nos escuchábamos. Desesperadas tratamos de comunicarnos. En ese instante de desesperación pude ver unas mochilas desconocidas tiradas debajo de la mesa. Alguien había entrado en nuestra casa. Para cuando dejamos de temblar y decidimos abrirlas ya habían pasado cinco largos minutos. Dentro un teléfono abierto, un luz verde encendida, esa luz que nos decía que alguien ya sabía que estábamos allí. Sólo llegué a agarrar mi cartera, que la había rescatado Amanda antes de huir, cuando ella me miró con todo el desconsuelo que pueden entrar en esos ojos azules. Yo sabía que esa era la última vez que me iba a mirar. Abrió la puerta y ahí se terminó todo. No puedo recordar más nada.
Esta mañana mientras me bañaba, mientras escuchaba el ruido de la lluvia al vestirme, pensé en todo lo sucedido. En cuantas veces tantas personas han contado historias como esta y me pregunté con una nerviosa tranquilidad: ¿Por qué razón tuve un sueño así anoche?
02 septiembre 2009
Sentir en colores
Es maravilloso encontrar los infinitos caminos que se esconden en tu espalda. Los atajos que llegan hasta tu sonrisa, con sólo una mirada, con sólo la caricia de nuestros labios.
Sos una gran incógnita. Sos lo que niego y ya no puedo negar... aunque ya no se de que hablo.
Resulta tan sencillo, tan cotidiano. Tenés la frescura de ser la ventana que se mira cada día. Sólo por ese día, la primer mirada, la última. No hay atrás ni adelante. Sos la libertad de sentir, sin culpa, sin remordimiento y sin exigencias. No es necesario medir, si no hay reglas, se puede pasear sin distancias.
Ahora puedo decir que la falta de sentir ya no es realidad. Sentir en colores.
Aroma tibio de azahares que apenas se abren. Puros. Dulces.
Árbol, con tus primeros suspiros en flor, extraño entre todos.
Sos una gran incógnita. Sos lo que niego y ya no puedo negar... aunque ya no se de que hablo.
Resulta tan sencillo, tan cotidiano. Tenés la frescura de ser la ventana que se mira cada día. Sólo por ese día, la primer mirada, la última. No hay atrás ni adelante. Sos la libertad de sentir, sin culpa, sin remordimiento y sin exigencias. No es necesario medir, si no hay reglas, se puede pasear sin distancias.
Ahora puedo decir que la falta de sentir ya no es realidad. Sentir en colores.
Aroma tibio de azahares que apenas se abren. Puros. Dulces.
Árbol, con tus primeros suspiros en flor, extraño entre todos.
Reflexiones de una noche complicada
Cuantas expectativas pone uno en las cosas. Y cómo no hacerlo? Uno siente, espera. Y sin embargo, está tan vacía una expectativa. Es casi como tratar de entender el futuro. Como si hubiera forma de saber que va a pasar.
Cuantas menos expectativas, menores son las decepciones. Pero uno está tan cargado de historias, de sentimientos, que no pensar más allá del día que transcurre se vuelve una tarea difícil.
Sigo pensando el vivir sólo por el hecho de vivir. Sólo que ahora el rojo está más anaranjado y me cuesta ser fría, distante. De pronto soy tan libre que no se como manejarlo. Y tanta libertad me pone sensible, más vulnerable, más real.
De pronto entiendo el miedo a la libertad. De pronto soy libertad que da miedo... siempre el miedo en el medio. Siempre estoy en el medio de algo.
Y ahora que caí a esta realidad me doy cuenta que estoy cansada de esperar siempre, de hacer siempre, de aguantar siempre, de esta armadura. Me cansé.
Quisiera poder estar más en el medio de mi.
Cuantas menos expectativas, menores son las decepciones. Pero uno está tan cargado de historias, de sentimientos, que no pensar más allá del día que transcurre se vuelve una tarea difícil.
Sigo pensando el vivir sólo por el hecho de vivir. Sólo que ahora el rojo está más anaranjado y me cuesta ser fría, distante. De pronto soy tan libre que no se como manejarlo. Y tanta libertad me pone sensible, más vulnerable, más real.
De pronto entiendo el miedo a la libertad. De pronto soy libertad que da miedo... siempre el miedo en el medio. Siempre estoy en el medio de algo.
Y ahora que caí a esta realidad me doy cuenta que estoy cansada de esperar siempre, de hacer siempre, de aguantar siempre, de esta armadura. Me cansé.
Quisiera poder estar más en el medio de mi.
01 septiembre 2009
Frases tomadas prestadas
"La sensualidad es la máxima movilización de los sentidos: una persona observa atentamente a la otra y escucha cada uno de los sonidos que produce. En cambio su grito pretendía aturdir a los sentidos para que no vieran ni oyeran. Quien gritaba era el propio idealismo ingenuo de su amor que quería ser la superación de todas las contradicciones, la superación de la dualidad entre el cuerpo y el alma y quien sabe si la superación del tiempo."
"La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera
"La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera
29 agosto 2009
Despedida
Acostada involuntariamente en esa cama, espera. Cuantas veces la llamaste para que viniera. Juega con vos hasta que ya no la desees. Cuando queda tan poca vida en tus ojos que ya no puedas ni pensarla, ahí te ataca.
Tu desnudes inevitable, es parte del tratamiento. Sólo algún lejano recuerdo queda de trenes y vestidos. Difuso. La soledad y el desprecio. Nadie te acompaña, nunca desde hace años y por siempre. Ya te resignaste a que la cosa es así.
Y vas guardando vacío en tus entrañas que sale por tu espalda, como si no hubiera límite entre tus vísceras y el aire putrefacto. El olor, como un cuervo. Pero, es que nadie lo siente? Tan sola estoy? Tan solas estamos?
Aroma a flores. La chimenea no está prendida hoy. Te extiendo mi mano, como vos lo hiciste miles de veces. Te la extiendo sin saber donde estás. Y no se si mi dolor más profundo fue no haber luchado más contra lo inevitable o sentir que más allá de toda lucha, ya te habías ido y todavía no lo puedo aceptar.
Me voy caminando sola, bajo los últimos rayos de sol, por los pasillos de ese hotel de camas infinitas que está cerca de la estación. Dejándote sólo unas lágrimas atrapadas por un nudo, sin poder verte, sin despedirme por última vez. Quizás ya te despedí. Quizás nunca se puede despedir a los muertos.
Tu desnudes inevitable, es parte del tratamiento. Sólo algún lejano recuerdo queda de trenes y vestidos. Difuso. La soledad y el desprecio. Nadie te acompaña, nunca desde hace años y por siempre. Ya te resignaste a que la cosa es así.
Y vas guardando vacío en tus entrañas que sale por tu espalda, como si no hubiera límite entre tus vísceras y el aire putrefacto. El olor, como un cuervo. Pero, es que nadie lo siente? Tan sola estoy? Tan solas estamos?
Aroma a flores. La chimenea no está prendida hoy. Te extiendo mi mano, como vos lo hiciste miles de veces. Te la extiendo sin saber donde estás. Y no se si mi dolor más profundo fue no haber luchado más contra lo inevitable o sentir que más allá de toda lucha, ya te habías ido y todavía no lo puedo aceptar.
Me voy caminando sola, bajo los últimos rayos de sol, por los pasillos de ese hotel de camas infinitas que está cerca de la estación. Dejándote sólo unas lágrimas atrapadas por un nudo, sin poder verte, sin despedirme por última vez. Quizás ya te despedí. Quizás nunca se puede despedir a los muertos.
Tanto tardé... perdoname por no llegar.
25 agosto 2009
Instantes
Cuanto se aprende de cada persona, cuanto valen los momentos que compartimos. Somos ángeles y demonios, somos lo que devuelve las ganas de seguir, somos la razón, somos la compañía que a veces se necesita.
Cada instante puede enseñarte un nuevo camino, puede mostrarte nuevos ojos asustados de vivir, puede mostrarte un mundo nuevo para vivir cada impulso, ese instante.
Los cabos sueltos del pasado vuelven para ser cabos de incertidumbres futuras. Y en realidad los reencuentros suelen ser la elección de olvidar la soledad un rato. Pensar en dos.
Una vieja cruzando la calle puede ver la belleza de mujer, aunque la ceguera no le permita ver ni sus manos. Una nena, dejándose llevar en la bici de su madre. La paz. El niño regala una mirada, que siente, que significa, que lo une en un lazo infinito. Dos almas cómodas, sin más, sin menos. La compañía. Sensaciones en momentos compactos. Instante de vida que da vida.
Cada instante puede enseñarte un nuevo camino, puede mostrarte nuevos ojos asustados de vivir, puede mostrarte un mundo nuevo para vivir cada impulso, ese instante.
Los cabos sueltos del pasado vuelven para ser cabos de incertidumbres futuras. Y en realidad los reencuentros suelen ser la elección de olvidar la soledad un rato. Pensar en dos.
Una vieja cruzando la calle puede ver la belleza de mujer, aunque la ceguera no le permita ver ni sus manos. Una nena, dejándose llevar en la bici de su madre. La paz. El niño regala una mirada, que siente, que significa, que lo une en un lazo infinito. Dos almas cómodas, sin más, sin menos. La compañía. Sensaciones en momentos compactos. Instante de vida que da vida.
19 agosto 2009
Ayer
De pronto ayer me encontré abriendo heridas que no se abrían hacía mucho. Me encontré llenando mis manos de la sangre que brotaba de mis labios. Tratando, en vano, de esconderte mis ojos, como si no conocieras el camino directo a mi espíritu.
Una mesa de separación, tan grande como un océano. Y tu mano, un puente, uniendo todo lo que habíamos perdido. Tu mirada. Por qué me dicen tanto esos ojos? Todo sería más fácil si realmente no me amaras. Por qué pasa esto? Nunca lo voy a poder entender. Sólo siento el espejismo de un oasis en medio del desierto que creaste. Vos te preguntabas cual era nuestro mundo, donde había quedado. Ese es nuestro mundo, un desierto de sentir.
No quiero seguir en este juego enfermo de amarte, no quiero sentir más nada. Quiero que la arena lo tape y ya no lo pueda ver. Pero te miro, y después de tanto que ha pasado entre nosotros, sos el único que me hace sentir acompañada. Tanto es lo que te extraño que no puedo ni pensarlo, no puedo vivir con eso.
Y será posible amar y que no podemos compartirlo entre nosotros? Las voces me dicen que me cuide de vos. Y eso hago, te alejo porque te tengo miedo. Nada me asusta más que vos y tu amor. Y vos también me tenés miedo y tenés razón. No se como perdonarte, pero tampoco puedo odiarte. Sería más fácil odiarte.
Para siempre, es mentira. Para siempre en tus ojos, no existe. No me pidas mi boca, no me pidas mi alma, porque no se negarme a vos. Una vez más te vas, una vez más vacía, sola. Una vez más te extraño desde el alma.
Una mesa de separación, tan grande como un océano. Y tu mano, un puente, uniendo todo lo que habíamos perdido. Tu mirada. Por qué me dicen tanto esos ojos? Todo sería más fácil si realmente no me amaras. Por qué pasa esto? Nunca lo voy a poder entender. Sólo siento el espejismo de un oasis en medio del desierto que creaste. Vos te preguntabas cual era nuestro mundo, donde había quedado. Ese es nuestro mundo, un desierto de sentir.
No quiero seguir en este juego enfermo de amarte, no quiero sentir más nada. Quiero que la arena lo tape y ya no lo pueda ver. Pero te miro, y después de tanto que ha pasado entre nosotros, sos el único que me hace sentir acompañada. Tanto es lo que te extraño que no puedo ni pensarlo, no puedo vivir con eso.
Y será posible amar y que no podemos compartirlo entre nosotros? Las voces me dicen que me cuide de vos. Y eso hago, te alejo porque te tengo miedo. Nada me asusta más que vos y tu amor. Y vos también me tenés miedo y tenés razón. No se como perdonarte, pero tampoco puedo odiarte. Sería más fácil odiarte.
Para siempre, es mentira. Para siempre en tus ojos, no existe. No me pidas mi boca, no me pidas mi alma, porque no se negarme a vos. Una vez más te vas, una vez más vacía, sola. Una vez más te extraño desde el alma.
13 agosto 2009
Libertad
Hoy me preguntaba que es la libertad. En ese momento, se subió un perro al tren, y se acostó a dormir debajo de un asiento. Ese perro es libre.
Realmente queremos ser libres?
Realmente queremos ser libres?
12 agosto 2009
Una ventana en el muro
Ayer un amigo me dejó pensando. Cree que algunos de los caminos que elijo no me hacen bien. Que si no decido lo que quiero, me voy a seguir cruzando con indecisos. Un poco de razón tiene.
A veces uno pone demasiado en juego tomando ciertos caminos y se olvida que al final, como dice Cani, las cosas no son tan simples.
Tienen razón, nada puede ser tan superficial como esas palabras que tanto digo, porque al final todos soñamos con la almohada. Todos queremos una caricia más, una palabra más. Cómo no las vamos a querer?
Hay que saber cuando parar, escuché hoy. Hay que aprender a no exponerse tanto. Si no, el alma se nos va agotando. Yo no voy a decir que se me agotó, sería mentir. Pero si puedo decir que tengo el alma cansada, que me da miedo amar, que no quisiera seguir equivocándome, pero pienso que tampoco hay forma de evitarlo.
Tanto miedo me da, que hasta pienso que sería más fácil no amar. Si, total, con lo que doy alcanza. Las mejores miradas no me cuestan nada. Soy una buena persona, no me gusta mentir, voy de frente. No hay mucha gente así, ya se. Puedo ver más allá del maquillaje y no se como, pero siempre confían en mí. Pero este bien a la comunidad a mi no me deja nada. Sólo aprendo de las miserias ajenas, y como tanta gente está necesitada de amor. Y yo.
Y al final a mi no me queda nada.
Y voy a tener que dejarte ir, aunque después me arrepienta. Pero tus manos no pueden juntar el agua que calma mi sed. Y ya no quiero vivir con sed.
Pensaba que estaba pasando por un momento muy cerrado. Y algo de cierto hay. Pero ahora levanto un nuevo muro. Otro, para preservar lo que queda de mí.
Esa es mi gran tristeza. Ni orgullo, ni extrañar, ni nostalgia. La falta de algo que quizás nunca tuve.
Tienen razón, nada puede ser tan superficial como esas palabras que tanto digo, porque al final todos soñamos con la almohada. Todos queremos una caricia más, una palabra más. Cómo no las vamos a querer?
Hay que saber cuando parar, escuché hoy. Hay que aprender a no exponerse tanto. Si no, el alma se nos va agotando. Yo no voy a decir que se me agotó, sería mentir. Pero si puedo decir que tengo el alma cansada, que me da miedo amar, que no quisiera seguir equivocándome, pero pienso que tampoco hay forma de evitarlo.
Tanto miedo me da, que hasta pienso que sería más fácil no amar. Si, total, con lo que doy alcanza. Las mejores miradas no me cuestan nada. Soy una buena persona, no me gusta mentir, voy de frente. No hay mucha gente así, ya se. Puedo ver más allá del maquillaje y no se como, pero siempre confían en mí. Pero este bien a la comunidad a mi no me deja nada. Sólo aprendo de las miserias ajenas, y como tanta gente está necesitada de amor. Y yo.
Y al final a mi no me queda nada.
Y voy a tener que dejarte ir, aunque después me arrepienta. Pero tus manos no pueden juntar el agua que calma mi sed. Y ya no quiero vivir con sed.
Pensaba que estaba pasando por un momento muy cerrado. Y algo de cierto hay. Pero ahora levanto un nuevo muro. Otro, para preservar lo que queda de mí.
Esa es mi gran tristeza. Ni orgullo, ni extrañar, ni nostalgia. La falta de algo que quizás nunca tuve.
Mirá todo lo que me hiciste pensar Facu... gracias!
Palabras para Sara y Santiago
Siento el amor en el aire.
Con la primavera que se acerca
el corazón late al ritmo de otra esperanza.
Estas ansias del verano,
para sentir de vuelta esos brazos,
esas miradas tan completas,
tan profundas.
El amor más sincero,
el de las mañanas cuando a las siete
me decís que hay que levantarse.
Cuando con tu llanto
entiendo que te aburrió esa cuna.
El sentirlos tan lejos,
y a la vez tan cerca en mis recuerdos diarios.
Jugando como si estuvieran aca,
en la plaza, en mi casa.
Como chicos,
como si los tuviera cerca.
Mis dos hermosos sobrinos.
Con la primavera que se acerca
el corazón late al ritmo de otra esperanza.
Estas ansias del verano,
para sentir de vuelta esos brazos,
esas miradas tan completas,
tan profundas.
El amor más sincero,
el de las mañanas cuando a las siete
me decís que hay que levantarse.
Cuando con tu llanto
entiendo que te aburrió esa cuna.
El sentirlos tan lejos,
y a la vez tan cerca en mis recuerdos diarios.
Jugando como si estuvieran aca,
en la plaza, en mi casa.
Como chicos,
como si los tuviera cerca.
Mis dos hermosos sobrinos.
Cómo los extraño bebés!
11 agosto 2009
Resulta Imposible
Canción de Las Pastillas de Abuelo
Una guitarra por demás desafinadaUn frío alquimista que todo transforma en hielo.
Una canción que de movida está arruinada
Y un autoestima ya muy adherido al suelo.
Las esperanzas guardadas en un cajón
No tienen pilas, yo qué más le puedo hacer
Por Dios qué difícil que se hace componer
Cuando me falta tu calor.
Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza
En la cerveza.
Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.
Ideas que vuelan pero que nunca aterrizan
Metáforas como cuentos sin moraleja
Del quinto piso está chistándome una vieja
Que como yo ya se olvidó de las sonrisas.
Un verso triste que me acaban de vender
Y los zapatos que me aprietan el talón
Disculpen que sea tan triste mi canción
Es que no la volveré a ver.
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado,
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado
Es un pecado.
Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.
Porque conozco yo el calibre de tus besos
Ya no me dejo asesinar por esa boca
No pongo un pleno más por vos, no tengo un peso,
Mejor le cedo a otro el turno que me toca
Que me toca.
Y ruego a Dios que esto termine para poder ser el de antes
Que no llora por mujeres y tiene siempre una amante
Siempre una amante.
Y me resulta imposible sacarla de mi cabeza
Un camino de ida y vuelta que termina en la cerveza
En la cerveza.
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado
Equivocarme es algo humano pero amarte es un pecado
Es un pecado.
Cuentito
No te enamores de mí, dijo ella.
No me gusta que me prohíban el futuro.
Ni me gusta olvidarme del presente.
El camino a mi corazón es largo,
más largo y sinuoso que el río Amazonas.
Podés nadar en él,
pero nunca vas a llegar a mí.
No me importa lo que digas, dijo el.
Yo nunca me voy a enamorar de vos.
Ella sonrió.
Lo besó por última vez
y se alejó con la luna.
No me gusta que me prohíban el futuro.
Ni me gusta olvidarme del presente.
El camino a mi corazón es largo,
más largo y sinuoso que el río Amazonas.
Podés nadar en él,
pero nunca vas a llegar a mí.
No me importa lo que digas, dijo el.
Yo nunca me voy a enamorar de vos.
Ella sonrió.
Lo besó por última vez
y se alejó con la luna.
10 agosto 2009
La gente no entiende nada
Yo soy una persona sincera. No me sale mentir, no me gusta. Puedo hacerlo, pero no soy así. Cómo es que es tan difícil de entender?
Me dicen que está mal, que tendría que esconder más. Si supieran cuanto hay escondido debajo de las máscaras. Y sin embargo, es muy fácil de sacar esa máscara. En un solo movimiento.
Me dicen que hay que hacer cosas que no me salen, hay que "histeriquear", pero adonde va el mundo con tantos histéricos? Al final, tanto "histeriquean" algunos, que no se dan cuenta que se suben al tren de las nubes. Hay que tener los pies en la tierra.
Si la gente no fuera tan rebuscada este mundo sería mucho más fácil para los que vamos de frente. Pero hay gente que no tiene lo suficiente para ponerle el pecho a las balas.
Me dicen que está mal, que tendría que esconder más. Si supieran cuanto hay escondido debajo de las máscaras. Y sin embargo, es muy fácil de sacar esa máscara. En un solo movimiento.
Me dicen que hay que hacer cosas que no me salen, hay que "histeriquear", pero adonde va el mundo con tantos histéricos? Al final, tanto "histeriquean" algunos, que no se dan cuenta que se suben al tren de las nubes. Hay que tener los pies en la tierra.
Si la gente no fuera tan rebuscada este mundo sería mucho más fácil para los que vamos de frente. Pero hay gente que no tiene lo suficiente para ponerle el pecho a las balas.
09 agosto 2009
Another song
Sólo me falta la música, espero que les guste.
To much woman for you
Oh baby, your eyes made me shine.
You made me dance how much as you wanted.
But when the sun came out
You went out like the moon.
Now, you say you´re looking for me,
But you are not going to find me.
Now you say, yes baby,
But you don´t say anything.
I know that you´re scared.
And you´re right,
I´m to much woman for you.
To much woman for you.
I could see through your eyes,
That unique color.
I could see your desire,
contain by a stritjacket.
And yes, you´re right...
I know that you´re scared.
And you´re right,
I´m to much woman for you.
To much woman for you.
To much woman for you
Oh baby, your eyes made me shine.
You made me dance how much as you wanted.
But when the sun came out
You went out like the moon.
Now, you say you´re looking for me,
But you are not going to find me.
Now you say, yes baby,
But you don´t say anything.
I know that you´re scared.
And you´re right,
I´m to much woman for you.
To much woman for you.
I could see through your eyes,
That unique color.
I could see your desire,
contain by a stritjacket.
And yes, you´re right...
I know that you´re scared.
And you´re right,
I´m to much woman for you.
To much woman for you.
08 agosto 2009
Reflexiones de sábado a la noche
Hoy pude entender algo. Que bueno que es aprenderse! Cuantas cosas hay en uno que nadie conoce, y aunque uno sea transparente está lleno de secretos, que no por egoísta, si no por imposibilidad, no muestra.
Me siento muy identificada con una persona que conocí ayer. Una persona impenetrable, con una hermosa sonrisa. Sin embargo, esa honda tristeza en el fondo de sus ojos me atrajo. Siempre veo más allá de lo que esconden los ojos. Quizás por sentir una compañía de soledad en la soledad. Y a veces no queda otra cosa que resignarse, puede ser... pero que mejor que tratar de disfrutar cada instante? Hay cosas que no podemos cambiar.
Yo, por ejemplo, tengo nostalgia de amar. Pero creo que no puedo sentir cosas por otra persona que no sea por mí ahora. Si, egoísta, puede ser. Preservación, total. Miedo... quien sabe.
Lo que me da miedo es terminar de creer eso que pienso, y que tal vez el amor sea sólo un invento. Que tal vez no existe como yo pensaba y que sea sólo cuestión de voluntad. Sólo eso sería mucho menos de lo que pensaba.
Y esta nueva forma de ser me está enseñando que cada cosa puede ser vista mil veces distintas, para unos mismos ojos. Tanta intensidad en tantos momentos, y que es el amor entonces? Y sólo se siente de a dos? No creo que se pueda sentir de a uno, por unos días pensé que si, pero no. Y cómo es? Creo que no puedo sentir ciertas cosas ahora. No quiero... no puedo... no quiero.
Pero puedo ver que hay mucho más que amor. Que no es lo único como yo creía... es un mundo de sensaciones, como dice la canción. Y es una contradicción esto de que el mundo te de tanto y a la vez sentirse tan solo. Me voy a dormir a ver si logro entender un poco más. Buenas noches.
Me siento muy identificada con una persona que conocí ayer. Una persona impenetrable, con una hermosa sonrisa. Sin embargo, esa honda tristeza en el fondo de sus ojos me atrajo. Siempre veo más allá de lo que esconden los ojos. Quizás por sentir una compañía de soledad en la soledad. Y a veces no queda otra cosa que resignarse, puede ser... pero que mejor que tratar de disfrutar cada instante? Hay cosas que no podemos cambiar.
Yo, por ejemplo, tengo nostalgia de amar. Pero creo que no puedo sentir cosas por otra persona que no sea por mí ahora. Si, egoísta, puede ser. Preservación, total. Miedo... quien sabe.
Lo que me da miedo es terminar de creer eso que pienso, y que tal vez el amor sea sólo un invento. Que tal vez no existe como yo pensaba y que sea sólo cuestión de voluntad. Sólo eso sería mucho menos de lo que pensaba.
Y esta nueva forma de ser me está enseñando que cada cosa puede ser vista mil veces distintas, para unos mismos ojos. Tanta intensidad en tantos momentos, y que es el amor entonces? Y sólo se siente de a dos? No creo que se pueda sentir de a uno, por unos días pensé que si, pero no. Y cómo es? Creo que no puedo sentir ciertas cosas ahora. No quiero... no puedo... no quiero.
Pero puedo ver que hay mucho más que amor. Que no es lo único como yo creía... es un mundo de sensaciones, como dice la canción. Y es una contradicción esto de que el mundo te de tanto y a la vez sentirse tan solo. Me voy a dormir a ver si logro entender un poco más. Buenas noches.
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